jueves, 10 de abril de 2014

Un proyecto memorable

Ya estamos comenzando la segunda Unidad del MOOC de Aprendizaje Basado en Proyectos; y en esta Unidad veremos el Proceso de Diseño de un Proyecto. En este post desarrollaré las primeras dos actividades de esta unidad.

Actividad 2.1

En esta primera actividad debemos narrar (a manera de novela o mediante imágenes) un relato acerca de un proyecto memorable en donde hayamos participado, que conozcamos o que nos gustaría realizar.

En este caso voy a relatar un proyecto que he imaginado siempre y que me gustaría desarrollar o poner en práctica en algún centro escolar y se trata de los huertos escolares.


Se comienzan a ver los primeros rayos de sol en el horizonte y las gotas frías de rocío se deslizan por las pequeñas hojas de una lechuga que apenas está despertando. Al rededor de las 8 de la mañana, Juanito llega apuroso a su salón para lanzar la mochila en la silla y salir corriendo a darle los buenos días a sus plantas. Mientras el resto de sus compañeros arriba a la escuela, Juanito ya quito algunas malezas del huerto y abrió la llave del agua para formar pequeños arcoiris entre las gotas que salpican y los rayos del sol que descienden.
Pedro acaba de llegar a la escuela y su mochila ha encontrado el mismo paradero que la de Juanito. Saludando a su compañero que ha traído la pala comienzan juntos a descubrir esas pequeñas y frágiles ramitas de vida que se asoman de la semilla de un tomate que enterraron días atrás. En cuanto tengan buen tamaño podrán sacarlas del semillero y colocarlas en el lugar que tienen destinado para ellas: un pedazo de tierra que la manguera privilegia con un considerable chorro de agua y el cual es el primero en ver la luz del sol brillar. 
Juanito y Pedro han aprendido de la profesora Rosita que las plantas necesitan mucha luz y agua para crecer, pero que también necesitan una pizca de cariño que las haga brotar. En unos meses más Juanito y Pedro podrán elaborar junto con sus compañeros una riquísima ensalada de lechugas y tomate para el almuerzo porque ahora ya saben que es parte de una dieta balanceada, muy necesaria para crecer sano. 
El pequeño huerto a lado del salón de los niños de 3er grado de Primaria hace sentir celosos a los demás salones, pues siempre se respira una calma y un clima tan agradable cuando se está dentro que la iniciativa de la profesora Rosita está siendo contagiada a los demás docentes del centro. Y quizás pronto Juanito ya no sea el único en querer llegar temprano a la escuela, aunque sea para ver cuánto han crecido sus tomates.